Mejoran las perspectivas de exportación para el trigo argentino

111 views

El recorte en las proyecciones de producción de exportadores claves así como también en nuestro principal cliente, Brasil, impulsaría las exportaciones argentinas del nuevo ciclo. Además, buenas condiciones generales del cultivo auguran una cosecha récord. Innforme de la BCR.

Una ola de calor sin precedentes viene afectando a Europa. Durante la semana pasada, se han multiplicado las noticias de temperaturas que baten las máximas históricas en diversas localidades del viejo continente, destacándose los casos de Holanda, Bélgica, Francia y Alemania. En julio ya comienzan las labores de cosecha en esta parte del orbe, por lo que las condiciones actuales permiten un rápido avance de las labores aunque a costa de un ajuste de la producción esperada.

Así las cosas, el International Grain Council recortó esta semana su proyección de producción 2019/20 para la Unión Europea en 2,5 millones de toneladas a 148,7 Mt, aún algo más de 10 Mt por encima de lo obtenido la campaña pasada. Las principales caídas se registraría en Alemania (-0,8 Mt) seguido de Polonia (-0,5 Mt), Francia (-0,4 Mt) y el Reino Unido (-0,4 Mt).

El mismo organismo ajustó también la producción de Rusia en 4 millones de toneladas a 75,7 Mt, 4 Mt más que el año pasado pero casi 1 millón menos que el promedio de los últimos tres años. La producción de Canadá, en tanto, caería 1,6 Mt a 32 Mt, en línea con la cosecha del año anterior.

A nivel global, la producción se ajustó en 6 millones de toneladas respecto a lo esperado el mes pasado, proyectando ahora una cosecha mundial 2019/20 de 763 Mt, aún 30 Mt por encima de la campaña anterior. El consumo total, en tanto, aumentaría 14 Mt a 755 Mt, con lo cual el stock final pasaría de los 262 Mt de la campaña 2018/19 a 270 en la 2019/20. Sin embargo, el hecho que los recortes de producción hayan tenido lugar en los países que normalmente más trigo abastecen al mundo determina que no aumente el nivel de inventarios al final de la campaña en los principales países exportadores, los cuales se mantendrían estables en 67 Mt.

En otras palabras, no habrá más disponibilidad de trigo en los países que suelen vender al resto del mundo respecto al año pasado. A medida que los mercados descontaron este hecho, el precio del cereal se revaluó tanto en el mercado externo como en la plaza local después de haber tocado un mínimo relativo a mediado de mayo.

Por su parte, el trigo se desarrolla en muy buenas condiciones generales en Argentina. Con una superficie a sembrar que se afianza en las 6,8 – 6,9 Mt, la mayor parte de la zona de influencia de los puertos del Gran Rosario muestra adecuadas reservas de agua, sólo observándose algunos excelsos en el sur de Buenos Aires.

En la semana que pasó las labores avanzaron con frenesí, logrando cubrir los atrasos que se registraban hasta la semana pasada. Así, al 25 de julio el 94% de la superficie de intención ha sido cubierta, en línea con el avance de la cosecha pasada.

Las adecuadas reservas hídricas y el cuidadoso manejo de los productores permiten trabajar con rindes tendenciales en las proyecciones para la nueva campaña, dando soporte a la proyección de producción triguera en torno a los 21,5 millones de toneladas, un récord histórico para nuestro país.

Del lado de la demanda, las pérdidas de producción en países competidores así como también en nuestro principal importador, Brasil, a causa de las pérdidas por sequía en Paraná (responsable de prácticamente la mitad de la producción brasilera de trigo) auguran una buena penetración del cereal argentino en el mercado global, dando sostén a las previsiones de exportación por 13,7 millones de toneladas, otro máximo histórico para la cadena triguera.